Región, legado e historia

Descendemos de generaciones de viticultores

DE NUESTROS ANTEPASADOS HEREDAMOS MÉTODOS TRADICIONALES PARA HACER VINOS CON PERSONALIDAD ÚNICA

José Alberto Calvo Casajús nació en Quintana del Pidio. Su ilusión y la pasión por todo lo que rodea al mundo del vino le animaron a fundar en 1993,  Bodegas J. A. Calvo Casajús, junto a su mujer Leonor, una empresa en constante modernización, de arraigado espíritu tradicional, conservando la esencia más genuina de los vinos de la Ribera del Duero.

CON LAS MISMAS MANOS, DESDE LA VIÑA HASTA TU BOTELLA

Sobre terrenos franco-arenosos, protegidos del norte por pequeñas montañas de bosque de pinos y encinas, cultivamos y vinificamos únicamente 20 hectáreas de viñedos propios, mayoritariamente de la variedad autóctona Tinta del País, que supera los 70 años de edad. Los trabajos tradicionales de poda en vaso, el conocimiento de nuestro terreno y el microclima de Quintana del Pidio, nos permiten alcanzar el equilibrio perfecto entre acidez, dulzor, graduación y sabor del fruto en el momento de la vendimia.

En bodega, una combinación de conocimientos heredados de varias generaciones, las diferentes técnicas de vinificación, nuestra propia experiencia y las mejores barricas traídas de diferentes rincones del mundo, nos permiten obtener los peculiares vinos Casajús. Vinos que su creador José Alberto Calvo Casajús crea y elabora desde el campo, con sus propias manos, desde la viña hasta la botella.

Manos Casajús viticultor y racimo Tempranillo

QUINTANA DEL PIDIO,
EL PUEBLO

En el corazón de la Ribera del Duero, rodeado de pequeñas montañas pobladas de robles, encinas y pinos que la protegen de los vientos fríos del norte, se encuentra Quintana del Pidio, el pequeño pueblo que da origen a la historia de Bodegas Casajús.

En Quintana del Pidio, todo gira en torno a la tierra y el tiempo se mide en vendimias. Las viñas forman parte del paisaje desde hace siglos, cultivadas generación tras generación por familias que han aprendido a escuchar el ritmo de las estaciones. Este legado vitícola ha moldeado no solo el territorio, sino también el carácter de quienes lo habitan: una comunidad profundamente ligada al campo, al esfuerzo y al respeto por la tradición.

Quintana del Pidio goza de un microclima singular dentro de la Ribera del Duero. La combinación de altitud, suelos arcillo-calcáreos y la influencia de corrientes de aire que se cuelan entre los árboles de las montañas que lo rodean, crea condiciones especialmente favorables para el cultivo de la vid. Los inviernos fríos permiten el reposo natural de la planta, mientras que los veranos secos y calurosos, y las grandes diferencias térmicas entre el día y la noche favorecen una maduración lenta y equilibrada de la uva. De estas viñas nacen vinos con carácter, profundidad y una marcada identidad.

Es en este territorio donde tradición, paisaje y conocimiento vitícola se entrelazan desde hace generaciones, y donde se encuentran las 20 hectáreas de viñedo de Bodegas Casajús.

Aunque el alma vitivinícola del pueblo no se encuentra solo en sus viñedos. Bajo sus calles se extiende un fascinante entramado de bodegas tradicionales excavadas bajo tierra, un patrimonio único que habla de siglos de cultura del vino. Estas galerías subterráneas, excavadas por los propios vecinos para elaborar y conservar el vino en condiciones naturales de temperatura y humedad, forman hoy un auténtico barrio de bodegas históricas digno de admirar.

Entre estos antiguos lagares y cuevas centenarias se encuentra la denominada Bodega la Iglesia, que es hoy uno de los espacios más emblemáticos del pueblo y parte fundamental de la historia de nuestra familia. Este lugar, cargado de memoria y tradición, representa el profundo vínculo entre el pasado y el presente, sirviendo de homenaje a quienes antes que nosotros trabajaron estas tierras y moldearon lo que es hoy una forma de vivir.

LA RIBERA DEL DUERO

Hace más de 2000 años que las tierras de la Ribera del Duero se ven ligadas a la vid y la producción vitivinícola. Así demuestra el mayor mosaico romano de la península encontrado en Baños de Valdearados (Burgos). En el siglo XII aparecen las primeras bodegas excavadas en el subsuelo y el vino y los viñedos son los protagonistas del desarrollo cultural y económico de la zona. En el siglo XV se crean las primeras ordenanzas para el control de la producción y comercio. Tras épocas de auge y otras de declive, finalmente, en 1982 se crea oficialmente la Denominación de Origen Ribera del Duero.

En la actualidad, la Ribera del Duero produce unos de los vinos más prestigiosos de España. Su calidad se basa en una combinación única de factores naturales: suelos bien drenados, con presencia de arenas y cantos rodados que regulan la humedad y favorecen el desarrollo profundo de las raíces, y un clima continental exigente, marcado por inviernos fríos, veranos secos y grandes contrastes térmicos que favorecen una maduración lenta y equilibrada de la uva.

En estas condiciones encuentra su máxima expresión la Tempranillo, denominada en la zona Tinta del País o Tinta Fina, la variedad que define el carácter de los vinos de la Ribera del Duero y que constituye la base de los vinos elaborados en Bodegas Casajús.

Además de los reconocidos vinos tintos, la denominación también contempla la elaboración de vinos rosados, que mantienen la identidad de la Ribera del Duero y destacan por su frescura, intensidad aromática y equilibrio.

En los últimos años, la denominación también ha recuperado el valor de sus variedades blancas tradicionales, especialmente Albillo Mayor, una variedad histórica de la zona que aporta elegancia, frescura y una expresión singular del territorio en los vinos blancos de Ribera del Duero.

Dentro de la denominación, la provincia de Burgos ocupa un lugar especialmente destacado, concentrando la mayor parte de la superficie de viñedo inscrita en la denominación. Es aquí donde la tradición vitivinícola ha alcanzado una mayor continuidad histórica y donde se encuentran algunos de los viñedos más representativos de la Ribera del Duero.

TRADICIÓN FAMILIAR

FAMILIAS

Durante generaciones, las familias Calvo y Casajús han cultivado la vid y elaborado sus propios vinos familiares. En antiguas bodegas soterradas que hoy en día aún se conservan, se producían vinos completamente artesanales para el consumo propio.

HISTORIA

La elaboración de los Vinos Casajús responde a aquella tradición y dedicación familiar: los conocimientos adquiridos durante generaciones, sirven ahora para, con técnicas más modernas pero respetando estos orígenes, elaborar los Vinos Casajús.

FUNDADOR

José Alberto Calvo Casajús nació en Quintana del Pidio. Vinculado desde niño a la cultura vitivinícola, José Alberto comenzó desde muy joven a cultivar los viñedos familiares y realizar excelentes elaboraciones artesanales en su bodega tradicional.